AcuerdoIntercultural - Nosotros los latinoamericanos no somos considerados Occidente
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Nosotros los latinoamericanos no somos considerados Occidente PDF Imprimir E-Mail
Soy Latinoamericano, y creía hasta hace poco que "nosotros" éramos parte de la "cultura occidental", que estábamos considerados como tales por el resto de la humanidad. Esta idea la tengo desde mi bachillerato y la he mantenido durante la facultad. No terminé mis estudios, pero estoy seguro que lo que -aprendí aún lo recuerdo-, y esa fue una de las nociones que analicé y terminé avalando: "que somos y hacemos parte de esa identidad cultural". Pero ahora que he estado asistiendo en España a diversas conferencias, me he encontrado con que algunos académicos, y otros sectores, como los intelectuales, y algunos políticos, no nos consideran occidentales. Que extraño me ha parecido esta diferencia, estaría genial debatirla. Yo mismo, visto lo visto en Europa, empiezo a dudar de esa apreciación que antes tenía tan clara!!. Gonzalo

La cuestión de la identidad cultural y de la alteridad es muy compleja, y mucho más ahora que el tema se ha vuelto tan relevante por causa del actual panorama de mundo globalizado, y las sociedades multiculturales. Por tanto, no es de extrañar que existan opiniones tan diversas y divididas, por ejemplo, respecto a si América Latina, hace o no, parte de la cultura occidental, como nos menciona el protagonista de este relato.

Como no podemos resolver tan amplio dilema, hemos pensado que nuestra tarea en este sentido puede ser aportar información a nuestros lectores y alimentadores de esta página, acerca de las características particulares que se le atribuyen al “pensamiento de la cultura de occidente”, y las que se le cargan al “pensamiento de las culturas no occidentales”,  de forma que cada quien analice cuáles aspectos que se mencionan a continuación, hacen parte de la identidad actual de América Latina.

El compendio que aquí publicamos ha sido recogido de otros autores (tales como: Crespo y Nicolau, 1998, y; Panikkar, 1991) por RODRIGO, Miquel, en su libro “Comunicación Intercultural, 1999, pág. 231)”. El mismo lo ha hecho el autor para realizar unas críticas y autocríticas al objeto de estudio de la Comunicación Intercultural, y no para hablar de la identidad de América Latina. No obstante, el análisis nos viene bien para abordar el tema que nos ocupa.

Las características del pensamiento occidental son

1.      Preeminencia del pensamiento racional y racionalizante.

2.      Primacía del individuo como unidad irreductible

3.      Utilización de la naturaleza como un recurso a explotar

4.      Concepción lineal del tiempo

5.      Aceptación de la creencia en el progreso y en el desarrollo

6.      Articulación de las relaciones sociales y políticas en el marco del estado-nación

7.      La alfabetización y la institución escolar son el elemento central e imprescindible en el aprendizaje y la socialización del individuo

8.      La economía, que es de intercambio y altamente monetarizada, tiende a abarcar todos los ámbitos de la realidad

9.      El bienestar se basa principalmente en la posesión de bienes materiales

10.  En el marco jurídico la culpabilidad del infractor es un elemento importante.

11.  La dimensión religiosa y espiritual se reducen a una dimensión particular y privada desligada del resto de la realidad.

Las características de la gran mayoría de las culturas no occidentales y tradicionales (aunque sin pretensiones de uniformidad monolítica aclaran los autores), son:

1.      El pensamiento mítico y simbólico es tan importante como el racional. La ciencia no es el único medio para comprender la realidad

2.      La vida social se organiza en torno a la comunidad. Por comunidad se entiende “[…] una realidad humana, constituida por personas que han establecido lazos relacionales duraderos y que comparte un mismo origen (familiar o étnico), una misma visión del mundo, un proyecto de vida, una lengua, una historia común, una religión” (Nicolau, 1994, 197)

3.      No se da una separación entre la persona y la naturaleza, ésta forma parte constitutiva de la naturaleza humana.

4.      La concepción del tiempo y de la historia son más bien circulares.

5.      Las relaciones sociales se basan en la persona y la comunidad, enmarcada sobre todo en las estructuras familiares.

6.      La economía es de reciprocidad, con una monetarización a veces muy débil.

7.      La concepción de bienestar no es estrictamente material, incluye la dimensión espiritual y cósmica.

8.      La dimensión religiosa no está separada del resto de la realidad.

Otro aspecto interesante a destacar, es la mención en el mismo libro (página 227) de las ocho civilizaciones actuales que establece Huntington (1997): Sínica – China, eslavo_ortodoxa, japonesa, hindú, islámica, occidental, latinoamericana y africana.

 
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