AcuerdoIntercultural - La chepa no es lo mismo en todos lados
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La chepa no es lo mismo en todos lados PDF Imprimir E-Mail

La siguiente anécdota  me la contó una querida amiga ecuatoriana. Le sucedió cuando  estaba en un hospital madrileño dando a luz a su segunda hija. En el momento en que estaba ya preparada, junto con el personal médico, para ponerse la epidural, entró la matrona para ayudarla a que todo fuera bien, y más de prisa, por lo que le enunció:  “tienes que relajarte y meter la chepa, y otra serie de instrucciones mas…  Mi amiga, tras éstas palabras entró en confusión y ya no escucho nada. Se concentró en meter la chepa, y se esforzó tanto en hacerlo, que se sintió muy defraudada por no haberlo conseguido tras varios intentos. Entre tanto iban en aumento los dolores de las contracciones.

De pronto ya doblegada por los mismos, le dijo a la matrona. "lo dejo, no puedo hacerlo". A lo que ella le contestó: “pero mujer…  si ni siquiera te hemos visto intentarlo”. Así que con firmeza la cogió bajo la nuca, y le presionó la espalda hacia adelante, sentenciando: “ve como si puede hacerlo, usted no iba a ser diferente”.  Mi amiga se quedó a cuadros porque en su país la chepa no tiene nada que ver con la joroba, allí es la vagina, y ella lo que estaba tratando de hacer era contraerla. Después de que nació su hija,  le contó a la matrona y a todo el equipo médico el malentendido y todos se mataron de risa.  Rosario

 

En este caso se presenta un malentendido de comunicación intercultural, por dos aspectos, aunque no se haya dado como tal una discusión al respecto.

El primero, por la diferencia de sentido que tiene el término “ Chepa”, en el contexto sociocultural original de cada una de las hablantes, como es claro en el relato. Y en segundo lugar, aunque no está explícito, por las diferencias en la categoría: manera de comunicación que se dan en éstos dos contextos: España y Ecuador.

Mientras para la matrona (hablante española) es usual emitir afirmaciones, instrucciones, peticiones o enunciados en imperativo, de manera directa y con rotundidad en su trabajo de ayudar a sacar adelante un parto (sin dar ni esperar más información sociocultural de su oyente, ni tener formulas de tratamiento especiales: paciente/profesional),  para la mujer (oyente ecuatoriana que es quien está fuera de su contexto de origen), esta forma -sin preámbulos-, cercanía en el trato, ni ideas preliminares aclaratorias que ayuden a entender el sentido de lo que se está diciendo, le produce confusión, justamente porque es totalmente contraria a la manera como está acostumbrada.

Es decir que es la futura madre quien se está desempeñando a fondo en este caso para entender algo que sucede en un momento de tensión en su vida, pues además de escuchar (como cualquier oyente), debe “reinterpretar” (no sólo “interpretar”) lo que se dice, y además, dar una respuesta esperada (en este nuevo contexto) bien sea en acción o en diálogo.

Para terminar el análisis, hay que decir que la oyente que proviene de una cultura donde se marca mucho las diferencias de roles, tiene máximo cuidado de no generar daños en la imagen social de la Matrona, razón por la que no le expresa en el mismo momento, de manera tajante y delante de los demás profesionales socio sanitarios, que no la ha entendido. Quiere evitar que la Matrona piense que ella la considera mala profesional. Prefiere hablarle del suceso cuando ya está pasado y hacerlo de manera anecdótica.

Baste decir que las maneras de comunicación, nunca son ni mejores, ni peores, sólo responde a las características de las culturas que las utilizan, y se hacen muy visibles, en situaciones de marcada diferencia cultural, por lo que es importante aprender de ellas.

 
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