AcuerdoIntercultural - Diferentes formas de festejar una boda
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Soy Colombo-española, no hispano-colombiana!. Hace dos años me casé con mi chico español, después de convivir juntos por más de cinco años. Desde hace un tiempo me vengo sintiendo verdaderamente "bicultural", y además, estoy disfrutando de ello, pues mantengo muchos de los principios y de la sensibilidad propia de mi cultura, y al tiempo, poco a poco voy haciendo también míos, los patrones y valores de su cultura, que estoy adoptando de manera tanto inconsciente, como consciente,  incluso antes de obtener oficialmente la doble nacionalidad por motivos de tiempo de residencia y de matrimonio.

A él, a veces me parece que le es más complicado ampliar su visión del mundo, ser más flexible, concienciarse de sus propias limitaciones culturales, y por tanto, aprovechar este hallazgo -que sólo es posible gracias al encuentro e intercambio entre personas de diferentes mundos-, para liberarse, para ampliar su interpretación de la realidad. Supongo que lo anterior se debe al hecho de que vivimos inmersos en su contexto cultural. Pero bueno, no puedo dejar de reconocer que con el tiempo también lo estoy viendo hacerse "bicultural". Lástima que con nuestro matrimonio, yo no le haya podido extender legalmente mi nacionalidad, pues para ello debemos residir en Colombia por un tiempo establecido en la norma. Y eso sólo lo haremos de mayores.

Adquirir doble nacionalidad no te vuelve ciertamente bicultural, porque esto es todo un proceso en el que se aprende, se enseña y se desaprende a diario, y no se consigue solo a través de un trámite regulado, aunque este ayuda mucho a que te sientas libre para moverte e ir adquiriendo ese doble sentido de pertenencia y de identidad, incluso hasta de universalidad.

Valoro por todo lo anterior, que ser una pareja mixta nos da muchas ventajas socioculturales,  porque esa condición nos permite aumentar mutuamente nuestras posibilidades culturales, y el sentido de las mismas. Además, puedes como excusa o estrategia, ajustar en determinados momentos o eventos relevantes de la vida, una selección de elementos comunes o diversos de las culturas en las que has sido socializado, a la forma de pensar y de actuar en  pareja  ¿Y cómo es eso?.

Por ejemplo, para celebrar nuestra boda organizamos dos celebraciones. Una en Madrid, y otra, en mi ciudad. Es decir que doblamos ante otras parejas, las posibilidades de disfrutar de la sensación de hacer público un compromiso afectivo, y de realizar los rituales tan llenos de simbolismos que hemos heredados por generaciones.

En cada lugar, intentamos mantener fijos, sólo algunos de los patrones de comportamiento familiar y social esperados para ese tipo de acontecimientos, para no descolocar del todo a nuestros invitados, pero sin seguir de forma sumisa o inconsciente en ninguna de los dos partes el ritual entero y a cabalidad, porque muchos de sus aspectos actuales nos desagradan por oportunistas, desconsiderados, consumistas y materialistas.

En pocas palabras, no dejamos que primará ninguna forma sobre la otra, sino que creamos en ambos lugares nuestros propios rituales, y nos la pasamos muy bien combinando los detalles que nos parecieron más agradables de ambas culturas para que resultara sorprendente y de disfrute para nuestros invitados. Natalia

 
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